IMPORTANCIA DE LAS LÁMPARAS LIMPIAS

IMPORTANCIA DE LAS LÁMPARAS LIMPIAS

En un coche, las lámparas son a la oscuridad lo que las ruedas al asfalto. Sin un foco de luz que alumbre convenientemente la carretera, es imposible conducir de noche. Dicho así parece una perogrullada; sin embargo, iluminar bien el área que antecede la marcha de un vehículo no es tan sencillo, como pueden corroborar los ingenieros de la industria automovilística. Después de cien años de historia del automóvil, estos expertos han llegado a desarrollar toda una ciencia dedicada a producir, condensar, expandir y conducir paquetes de fotones de tal manera que el ojo humano sea capaz de aprender toda la información necesaria para una conducción segura, incluso en las noches más cerradas.

 La importancia de una buena iluminación en el tráfico rodado queda de manifiesto por el hecho, científicamente contrastado, de que el noventa por ciento de todos los datos que precisa un conductor se perciben a través de la vista, mientras que el diez por ciento restante se reciben por el oído y el sentido del equilibrio. Sin embargo, de día el ojo recibe un exceso de información que a veces puede desembocar en un error de conducción por distracción, situación que se invierte completamente por la noche: el ojo padece un importante déficit de información. En estas condiciones, la capacidad visual del conductor se reduce al veinte por ciento respecto a la conducción diurna, los contrastes son reducidos, así como la habilidad para percibir distancias y campos de visión.

A pesar de la calidad en aumento de las características de los proyectores de lo automóviles utilizados para paliar la falta de iluminación natural, existen una serie de factores que disminuyen, en proporciones algunas veces dramáticas, la visión de los automovilistas:

Conducción nocturna
Respecto a la conducción nocturna, conviene resultar que el ojo humano no se hizo para
ver durante la noche:

  1. La agudeza visual por la noche es 1/3 si lo comparamos respecto al día.
  2. Por la noche se reduce ampliamente nuestra visión.
  3. Los contrastes son reducidos.
  4. La habilidad de percibir distancias y campos de visión son también reducidos.
  5. Si las condiciones de visibilidad están limitadas (crepúsculo u oscuridad, conducción en túneles o en bosques frondosos), es el sistema de alumbrado del vehículo el que garantiza la seguridad perceptiva.
  6. El pavimento de una carretera seca y clara absorbe el 70% de los rayos de luz incidentes, quedando por lo tanto sólo el 30% restante para percibir la iluminación de la calzada.

Lluvia y visibilidad

Influencias atmosféricas u otros fenómenos merman la visión del conductor. La lluvia, la nieve, la niebla, así como pequeñas partículas debidas a la contaminación, son origen de minúsculas fuentes luminosas consecuencia de la reflexión y/o refracción de la luz, creando una iluminación parásita que, por disminución del contraste, convierten los objetos observados en
menos discernibles.

Un pavimento oscuro y mojado absorbe el 85% de los rayos de luz incidentes. En tales condiciones, el sistema de alumbrado con luz de cruce, faros antiniebla o luz de carretera mejora ostensiblemente la seguridad perceptiva.

Los factores que influyen en los accidentes que se producen con tiempo lluvioso son múltiples y complejos. Entre los más importantes cabe destacar la baja adherencia entre el neumático y el suelo en condiciones de lluvia, hecho muchas veces ignorado por el público. Otro factor que tiene una influencia significativa es la reducción de la visibilidad, no solo debido a la intensidad de la lluvia, sino también a la velocidad del tráfico.

Te aconsejamos que lleves tu carro a especialistas en el área de limpieza de lámparas para autos, así evitas accidentes, y las lámparas de tu auto estarán óptimas y relucientes.